Entrevista con Jaume Boada, Country Manager en Mox, líderes en reparto de última milla

El sector hostelero vive tiempos muy complejos pero no todo son malas noticias. El delivery se está asentando definitivamente debido a la pandemia y, junto a la digitalización, están provocando un cambio entre los profesionales que necesitan llegar a las casas de sus clientes. La empresa Mox, startup de origen sevillano que está creciendo de forma exponencial, es un gran ejemplo de la evolución del reparto a domicilio, ya que están destacando sobre sus competidores gracias a su innovación y ética laboral.

Se están confirmando como una apuesta segura para riders, hosteleros y empresarios de otros negocios que requieren sus servicios. En Storyous estamos felices de poder contar con ellos como partners y optimizar el delivery de nuestros clientes. Charlamos con Jaume Boada, Country Manager de Mox en España, sobre su productiva experiencia desarrollando la comida a domicilio y digitalizando la hostelería.

¿Cómo empezaste a trabajar en la hostelería y qué es lo que más te motivo del sector?

Mi primera experiencia en el sector Horeca fue con Philip Morris a los 22 años. Después de una temporada en el sector grocery y financiero, decidí volver puesto que Just Eat me ofrecía la posibilidad de retomar un sector en el que me sentía cómodo y en un proyecto muy interesante para empezar a digitalizar los restaurantes a través de la comida a domicilio online.

¿Qué tal fueron tus inicios con Just Eat y cómo viviste su evolución durante más de 7 años?

Los inicios fueron bastante duros. Hacer entender a un sector tan tradicional como la hostelería que el futuro de la comida a domicilio estaba en el online fue complejo. La conversión de visitas por firmas no era muy alta, tuvimos que sembrar mucho para obtener resultados.  Además en una situación en la que JE tenía unos budgets limitados (aún no cotizaba en bolsa), por lo que al restaurante le tenías que vender (y no despachar como puede suceder ahora).

La evolución de JE ha sido increíble, de ser una startup con mucho control de gasto, oficinas pequeñas y equipo poco dimensionado a empezar a cotizar en bolsa, cambios de oficinas, ampliación de equipos de trabajo, ampliación de ciudades (llegar a más de 1000 localidades), incorporación de tecnología, adquisiciones de empresas, captación de grandes cuentas… de la nada al todo.

¿Cómo abristeis la mente de los hosteleros para que incorporaran la comida a domicilio?

En primer lugar, había un equipo comercial muy potente, con mucha hambre de éxito. Desde el departamento de marketing diseñaron herramientas en las que proporcionábamos a los restaurantes una página web, flyers, cupones descuento, botón online… por una cifra no demasiado alta. Aún así a los restaurantes les seguía costando entrar.

Tuvimos que tirar de bastante ingenio, y desde el propio departamento comercial, llegábamos a acuerdos con empresas de reparto locales para que empezaran a trabajar el food delivery. Esa acción nos ayudó mucho a que, aquellos restaurantes que no hacían delivery, empezasen a trabajar y a disputarles la hegemonía a los pocos restaurantes que lo hacían y no querían entrar a trabajar con nosotros, puesto que pensaban que les íbamos a robar clientes. La aparición de empresas como Food2U, Sin delantal o La Nevera Roja (que fueron adquiridas por JE) ayudaron mucho a evangelizar el mercado.

¿Qué te atrajo de las nuevas herramientas como los TPV´s digitales para restauración?

Me atrajo el como los TPV’s digitales y su tecnología podían ayudar a los restaurantes en muchas tareas para tener un mayor control del mismo: reservas de mesas, control de presencia, control del cash, escandallos, sticks, integración con plataformas de delivery… Creo que el mercado del TPV en España necesita una evangelización más fuerte puesto que, en general, el sector de la hostelería aún no ha entendido como les puedes facilitar la vida un TPV digital, así como el ahorro de costes que le puede suponer tener uno.

La sensación es que lo ven como un gasto cuando realmente es una inversión, probablemente la mejor que pueden hacer en su local. Si bien es cierto que en esa evangelización del mercado, la legislación en España no favorece al sector, como si ocurre en otros países. Creo que el mercado de los TPV’s tiene aun un largo recorrido en España.

¿Cómo ha sido el desarrollo de Mox en España y su crecimiento en los últimos tiempos?

La empresa, pese a su juventud, ha mostrado una solidez importante en el mercado que no todas las startups pueden decir. Se ha posicionado muy bien como una opción muy completa para el reparto de última milla tanto en logística y ecommerce como en food delivery. Este año, por el Covid-19, ha marcado un antes y un después en la digitalización del sector.

Hemos pasado de ser un referente en las flotas de food delivery a empezar a trabajar con grandes clientes de grocery, retail y mensajería, no solo haciendo última milla sino realizando arrastre, sorting… Y el cambio más importante es que nos hemos convertido en una compañía tech, ofreciendo un servicio en el que digitalizamos cualquier negocio y le hacemos el reparto, ofreciendo así un servicio 360º.

¿Qué diferencias aportáis a los hosteleros en comparación con las plataformas de delivery?

Yo lo resumiría en tres puntos: control, tranquilidad y ahorro. Tener el control de la flota es, bajo mi punto de vista, un aspecto fundamental en el delivery. Establecer planes, rutas y tiempos ayudan a optimizar un reparto en el que tenemos al usuario con unas expectativas altas. Además tener el control te puede permitir seguir operando cuando las plataformas de delivery estén saturadas de reparto y lo pongan offline o limitando zonas de reparto.

Lo segundo, tranquilidad porque en Mox ofrecemos al hostelero la posibilidad de hacer un reparto con repartidores asalariados (nuestra gran diferencia con las plataformas) y no tener que preocuparse de que su imagen quede dañada. Y ahorro porque un restaurante que tiene un volumen interesante de pedidos o tiene un ticket medio alto, les sale mucho más rentable nuestro modelo.

¿Cuál es el feedback de los riders que ven en Mox un modelo más justo?

Estamos muy orgullosos del modelo que llevamos a cabo ya no solo por la parte ética sino porque creemos que debemos ser cumplidores con la legislación actual. Desconocemos qué pasará con la ‘ley rider’ pero es necesario una regulación en el sector que nos permita a todos competir en igualdad de condiciones.

Nuestros repartidores saben cuándo empiezan a trabajar y cuándo acaban, saben lo que van a cobrar, sus vacaciones, días libres… Sabemos que les gustaría trabajar más horas pero en el sector delivery el trabajo se concentra en el fin de semana y por eso lo que intentamos hacer es combinarles con otras cuentas pese a que no sea sencillo.

¿Cómo estáis viviendo el año del coronavirus en vuestra empresa?

Está siendo un año de mucho trabajo y de muchas oportunidades. Hemos visto cómo muchos restaurantes han acelerado su digitalización y delivery, lo que nos ha permitido captar nuevos clientes y, en otros casos, aumentar el número de repartidores a su disposición. También estamos viendo cómo nacen oportunidades en otros sectores como el retail, logística o grocery en los que también es fundamental la última milla.

Cuando se inició el estado de alarma, vimos que muchos negocios nos llamaban para que les hiciéramos el reparto. Sin embargo, la mayoría de los negocios no tenían las herramientas para empezar a comercializar. Por ello, Mox adquirió una empresa que se encargaba precisamente de proporcionar a los negocios el software necesario para poder gestionar sus pedidos (tanto el front end como el back end) con una tecnología muy avanzada y de esta manera ser una empresa tech-logistics con la capacidad de ofrecer un servicio 360º.

¿Qué perfiles estáis encontrando en los negocios que contactan con Mox?

Hay de todo. Desde empresas que ya son nativas creadas por talentos digitales, a empresas tradicionales que se están reconvirtiendo y buscando ofrecer sus servicios a su clientela pero a domicilio. Es gratificante ver cómo hay tantas Pymes en España que están luchando tanto por adaptarse a las nuevas tendencias. También hemos notado como nos contactan muchos ecommerces que quieren hacer reparto de última milla. Es algo complejo porque para ello son necesarios hubs urbanos y volúmenes de pedidos importantes.

¿Qué consejos le darías a un hostelero que no sabe cómo empezar a digitalizarse?

Lo primero sería que analice su propuesta de valor y adapte el restaurante al delivery. Hay que partir de la base de que, con el reparto a domicilio, el restaurante intenta transmitir experiencias. Una vez analizada su carta, packaging y sus costes, lo primero que debe hacer para obtener un resultado rápido es darse de alta en plataformas online que le pueden proporcionar pedidos desde el primer día. En segundo lugar y sin perder tiempo, debe crear su propio canal de ventas, para intentar ganarse a sus clientes habituales. Estos canales deben ser tanto online como offline.

¿Qué importancia dais a la integración con sistemas como Storyous para complementaros?

Para nosotros la alianza con partners es fundamental. Tenemos que facilitar lo máximo posible al cliente el 360º y gracias a sistemas como Storyous eso se consigue. En un futuro no muy lejano, la imagen de locales de restauración con 10 orderpads de delivery en su mostrador desaparecerá, por una cuestión de aprovechar espacio y porque cada vez la gestión de orders sin estar integrado en un TPV se hace más compleja.

¿Qué valor ves a tendencias como las dark kitchens y cómo las estáis trabajando?

En el Grupo Mox contamos con nuestra propia dark kitchen, The Premium Service, con la que llevamos ya casi un año funcionando. Creo que son una nueva vía de monetizar en el sector hostelero y demuestran la importancia del delivery actual y futuro. Sin embargo, se deben hacer muchos números antes del lanzamiento de las mismas porque han existido muchos proyectos fallidos. Pero sin duda, es un sector que esta creciendo a un ritmo vertiginoso, con la aparición de grandes players en el mercado.

¿Cómo ves el futuro del delivery cuando acabe la pandemia?

Habrá cambiado en una mayor presencia de restaurantes en plataformas y con servicio de reparto, por lo que la especialización será la clave del éxito y habrá guerras más agresivas por atraer al usuario. Por otro lado, espero que haya una regulación del sector que haga que todos juguemos en la misma división. Este factor puede cambiarlo todo. Un cambio en el marco legal que obligue a que todos los repartidores fueran asalariados, obligaría a subir los pedidos mínimos, los costes de delivery al usuario… el reparto no es gratis.

Desde Storyous agradecemos a Jaume Boada esta interesante charla que abre los ojos a nuevas vías de negocio para los hosteleros. Te invitamos a conocer cómo optimizar tu propio delivery con nuestra integración con Mox. No te pierdas otras entrevistas donde aprender con los mejores profesionales del sector en nuestra Revista y redes sociales.