Los datos de la crisis en la hostelería española durante la segunda ola de COVID-19

El sector hostelero está pasando los peores meses de su historia. 2020 será recordado como el año del Coronavirus pero los propietarios de negocios de restauración siguen luchando para que no pase a la historia como el año del cierre de sus locales. En Storyous también estamos viviendo momentos duros con esta crisis e intentamos apoyar a nuestros clientes, compañeros, partners y lectores en todo lo que está a nuestro alcance.

Tras los meses de cierre total, llegó el esperado verano y su intento de nueva normalidad, algo que tampoco trajo muchas alegrías a los hosteleros pero sí algún alivio al sector. La vuelta a la rutina en septiembre ha provocado mayores restricciones y un paso atrás para la hostelería provocado por la segunda ola de COVID-19. Tras verse contra las cuerdas, el sector ha alzado aún más la voz para que las autoridades tomen medidas.

Foto: Raúl Doblado

Las noticias se suceden diariamente, los cambios son continuos, las cifras bailan y la confusión es cada vez mayor. Desde la Revista Storyous queremos analizar la situación con perspectiva y compartir un resumen de los últimos acontecimientos entorno a la crisis de la restauración. También recordamos que entre nuestros servicios de digitalización, estamos ofreciendo cartas digitales gratuitas para todos los hosteleros que nos las pidan en este enlace.

Las conclusiones del verano de nueva normalidad

Los hosteleros intentaron aprovechar la ventana veraniega de tiempos libre y movilidad para intentar mejorar los lamentables números de los meses anteriores. Según el estudio “Horeca Market New Reality” de la consultora UVE, la costa peninsular pudo reactivar casi el 80% de sus negocios gracias al turismo nacional. En el interior de España, algo más del 25% de los locales de restauración permanecieron cerrados.

En las provincias costeras, hasta 8 de ellas consiguieron superar el 80% de reaperturas, destacando Asturias, Castellón y Valencia, por encima del 85%. La nota negativa la ponen, como era de esperar, las islas Canarias y Baleares, que basadas en un turismo extranjero que apenas llegó, sólo pudieron reabrir el 65% de sus negocios.

Tanto en la costa como en el interior, las mejores cifras de la nueva normalidad las ponen los restaurantes, bares y cafeterías, con una media que llega al 80%. La crisis la han sufrido más los alojamientos, con reaperturas al 66% en costa y al 74% en interior. La peor parte se la lleva el ocio nocturno, con unas tristes cifras de reactivación del 59% en la costa y el 52% en el interior de España.

El comienzo de la segunda ola: caída de ventas y de empleo

Los datos de septiembre y la llegada de la segunda ola de la pandemia volvieron a poner de manifiesto la fragilidad del sector hostelero. El Observatorio de la Desescalada de los Bares y Restaurantes en España analizó que el 18% de los negocios de restauración han permanecido cerrados, lo que supone la alarmante cifra de 56.000 locales menos que el año pasado.

Los distribuidores son una buena vara de medir y afirman que están en un 32% menos de actividad en comparación con 2019, situándose a los mismos niveles de junio y sumando un 45% en pérdidas de ventas. Uniendo estos datos se calcula que los locales abiertos han comprado y vendido un 17% menos que el año anterior.

La media nacional oculta las grandes diferencias entre Comunidades. El aumento de restricciones está siendo acusado por el perfil de negocios que se nutren del turismo, de horarios que ahora no pueden explotarse o que viven de un aforo más limitado. La peor parte se la lleva Baleares, Benidorm o Salou, con una crítica bajada que llega hasta el 75% respecto al curso anterior.

El centro de las principales ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga o Sevilla también es otro de los grandes damnificados por la crisis de esta segunda ola, ya que su funcionamiento sigue cayendo hasta un 60%. Sirven de ejemplo datos que dan miedo como el 45% de establecimientos cerrados en Baleares, la pérdida del 70% de actividad en Canarias o el 50% de negocios cerrados en el centro de Madrid y otras capitales de provincia.

La actitud de la clientela y la preocupación de los camareros

Un interesante estudio de la consultora Fidadense también pone el foco en el cambio de hábitos de los clientes, analizando su vuelta a los negocios hosteleros. En todas las franjas de edad se coincide en una reducción del tiempo que se pasa en el local, varias dudas sobre qué consumir y la preocupación por el uso incorrecto de la mascarilla.

Los más jóvenes, menores de 30 años, son los que se muestran más felices de poder juntarse en los bares, aunque manifiestan algo de miedo por contagiarse con otros clientes. Empatizan más con los camareros y son los que más uso hacen de las nuevas herramientas digitales para evitar contagios, como la carta digital que regala Storyous.

Por su parte, los mayores de 30 tienen más cautela y más dudas sobre el consumo, aunque también lo disfrutan. Escanean con más atención el local para asegurarse de las medidas de higiene y las distancias de seguridad entre mesas. Las parejas prefieren reservar y reducir el uso del baño, mientras que las familias son los que menos usan las mascarillas.

Los trabajadores del sector se sienten agobiados por los nuevos protocolos y disconformes por la poca colaboración de algunos clientes con las precauciones. Revelan que los comensales se enfadan por las esperas y por la falta de acceso a las cartas digitales. Los camareros están frustrados por la reducción de las propinas al aumentar los pagos con tarjeta pero también agradecidos de volver al trabajo dadas las circunstancias de la crisis.

El grito para que “Salvemos la hostelería” y la extensión de los ERTEs

A mitad de septiembre, los hosteleros quisieron alzar la voz aún más y convocaron una concentración de profesionales afectados por esta crisis en Madrid que fue secundada en varias ciudades españolas. Bajo el lema “Salvemos la hostelería”, representantes de organizaciones y asociaciones de todo el país protestaron por la criminalización del sector y la falta de medidas.

José Luis Izuel, presidente de Hostelería de España, reivindicó el papel de la hostelería como sector fundamental para la economía de nuestro país. “Es injusto y poco inteligente culpabilizar a la restauración, no es lógico el trato que estamos recibiendo siendo una seña de identidad de la cultura española”, afirmó Izuel, reseñando también que “hemos asumido con responsabilidad las medidas desde el principio, a costa del esfuerzo extremo de empresarios y trabajadores”.

Desde la concentración, se volvieron a exigir medidas rehabilitadoras que detengan el cierre de más de 85.000 negocios y la pérdida de más de un millón de puestos de trabajo entre todas las empresas del sector, según el peor de los escenarios de la crisis del COVID-19. Necesitan políticas que garanticen unas condiciones mínimas e irrenunciables, viendo que el descenso de la facturación supera el 50% y suponen unas pérdidas de hasta 67.000 millones de €.

La prolongación de los ERTEs hasta el 31 de enero ha supuesto un respiro para los hosteleros, ya que podrán seguir accediendo a ellos si su actividad se ve mermada por el COVID-19. Aún así, en el sector se ve como insuficiente, ya que como dice Juan José Blardony, director general de Hostelería Madrid, “sin este acuerdo habría sido una catástrofe pero necesitamos ayudas directas y a fondo perdido más allá de esta fecha, ya que el consumo no se habrá recuperado”.

Foto: Mónica Torres

Desde Storyous España mostramos todo nuestro apoyo a los hosteleros y a sus reivindicaciones, esperando que las autoridades tomen las medidas adecuadas para la supervivencia de miles de negocios y trabajadores que están sufriendo como nunca. Si quieres estar informado de todo lo que acontece en el sector, suscríbete a nuestra newsletter mensual y síguenos en redes sociales. ¡Estamos juntos!